Cómo construir una cadena de suministro resiliente en 2025: claves marítimas y aéreas para sortear la incertidumbre global
- Nauta Global Trade
- 1 sept 2025
- 2 Min. de lectura
En el tablero geopolítico y logístico de 2025, construir una cadena de suministro resiliente ya no es una ventaja competitiva: es una necesidad estratégica. Las disrupciones globales no han cesado.

Desde congestión portuaria hasta tensiones en rutas clave como el Mar Rojo o el conflicto en Ucrania, el comercio internacional enfrenta un entorno volátil, donde la adaptabilidad y la visibilidad logística definen el éxito.
Para las empresas que dependen del transporte marítimo y aéreo, comprender los desafíos actuales y anticiparse con soluciones integradas es fundamental para asegurar operaciones continuas, rentables y sostenibles.
El panorama actual: entre saturación portuaria y cielos restringidos
Transporte marítimo: La saturación de puertos como Shanghái, Los Ángeles, Róterdam o Singapur sigue provocando cuellos de botella. Los tiempos de espera pueden superar los 10 días, generando altos costos por demoras y almacenaje. Además, las tensiones geopolíticas en zonas como el Mar Rojo están desviando buques hacia rutas más largas, como la del Cabo de Buena Esperanza, lo que incrementa los tiempos de tránsito en hasta dos semanas y eleva los costos de flete y seguro considerablemente.
Transporte aéreo: Aunque es más rápido, enfrenta desafíos propios. La demanda de carga aérea continúa superando la capacidad, impulsada por el e-commerce y las disrupciones marítimas. Esto mantiene tarifas elevadas y reduce la disponibilidad, mientras que las rutas aéreas también se ven alteradas por conflictos bélicos o ajustes en vuelos comerciales.
Estrategias clave para construir una cadena de suministro resiliente en 2025
Ante este panorama, la resiliencia logística debe abordarse de forma proactiva y estratégica. Estas son las principales líneas de acción:
1. Diversificación de rutas y modos de transporte
No depender de una sola vía o modalidad es fundamental. La combinación de rutas marítimas alternativas, soluciones intermodales (marítimo-ferroviarias, aéreo-terrestres) o el uso puntual de carga aérea para productos críticos puede amortiguar el impacto de disrupciones. El diseño de planes de contingencia por escenario es esencial.
2. Visibilidad en tiempo real y análisis predictivo
Contar con tecnología que permita monitoreo end-to-end —desde el punto de origen hasta el destino final— ya no es un lujo, es un requisito. Plataformas de trazabilidad con inteligencia artificial, alertas automatizadas y análisis predictivo permiten anticipar retrasos, gestionar riesgos y optimizar decisiones en tiempo real.
3. Alianzas logísticas estratégicas
Un operador logístico con alcance global, infraestructura sólida y experiencia en crisis es un aliado clave. Empresas como ITER Logistics ofrecen no solo transporte, sino también consultoría, soluciones multimodales, gestión proactiva de incidentes y acceso preferente a capacidad aérea y marítima incluso en entornos restringidos.
4. Optimización de inventarios y almacenaje estratégico
El modelo “just-in-time” requiere ajustes. En 2025, muchas empresas están adoptando esquemas híbridos que incluyen inventarios de seguridad estratégicamente distribuidos. Esto permite absorber retrasos sin afectar el abastecimiento. Herramientas avanzadas de planeación de demanda y rotación ayudan a mantener eficiencia sin sobredimensionar inventarios.
Para concluir la resiliencia logística en 2025 no se construye con reacción, sino con previsión, tecnología y estrategia. Diversificar, anticipar, colaborar y optimizar son las claves para que las cadenas de suministro no solo sobrevivan, sino se fortalezcan ante la incertidumbre global.
Empresas que integren estas prácticas estarán mejor posicionadas para mantener su competitividad, proteger su rentabilidad y responder con agilidad ante cualquier disrupción.
Por - Enrique Davila - Gerente de Servicio al Cliente




Comentarios